La Oficina del Censo recopila información en seis grandes categorías que abarcan más de 40 temas sobre la población, la economía y la sociedad estadounidense.
Cada categoría agrupa variables específicas recopiladas mediante el Censo Decenal, la ACS y otras encuestas.
Características fundamentales de la población: quiénes son, cuántos son, dónde viven y cómo se identifican. Es la base de toda planificación federal y estatal.
Indicadores del bienestar social, condición de salud, acceso a servicios y participación en la vida educativa y cívica de los residentes.
Medidas del bienestar financiero de hogares e individuos: empleo, ingresos, pobreza y participación laboral. Informan políticas de asistencia social y tributación.
Características físicas, financieras y de ocupación de las unidades de vivienda en EE.UU. Fundamentales para políticas de desarrollo urbano y acceso a la vivienda.
Estadísticas económicas sobre empresas, establecimientos, empleo y producción por sector e industria. Base para análisis de competitividad regional y política industrial.
Estadísticas sobre finanzas, empleo y estructura del sector gubernamental a nivel federal, estatal y local. Permiten comparar capacidad fiscal y servicios públicos.
Un vistazo rápido de los temas específicos cubiertos en cada área temática del Censo.
Número aproximado de variables y subtemas medidos dentro de cada categoría en la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS).
Los datos del censo tienen aplicaciones concretas en políticas públicas, investigación académica y negocios.
Los datos demográficos del Censo Decenal determinan los distritos congresionales y legislativos estatales cada 10 años.
Más de $1.5 billones anuales en fondos federales se distribuyen basándose en datos censales: Medicaid, educación, transporte y más.
Gobiernos locales usan datos de vivienda, idioma y discapacidad para planificar escuelas, hospitales y servicios sociales.
Universidades utilizan microdatos (PUMS) para estudiar desigualdad, movilidad social, salud pública y tendencias demográficas.
Empresas identifican mercados potenciales, caracterizan clientes y evalúan ubicaciones usando datos económicos y demográficos.
Organizaciones sin fines de lucro usan datos de pobreza, idioma y vivienda para abogar por recursos para comunidades marginadas.